La Mujer en la Biblia

¡Cuánto daño le hemos hecho los humanos a la sociedad con mal uso de la Biblia! Con un mal estudio de ella, creemos que podemos hacer interpretaciones personales y después dictarlas a particulares. No hay nada más arrogante que creer que tenemos soberanía sobre la gente que lideramos o que influenciamos.

Lo cierto que una vez que recibes a Cristo, Él pone su Espíritu dentro de ti y te da libertad. Libertad a la esclavitud del pecado, libertad a buscarlo de una manera personal, libertad a escoger vivir en Su voluntad. Cuando entiendes lo que significó Su sacrificio por ti, que no costándote nada a ti, ahora tu destino es vivir la eternidad a Su lado, no te quedan ganas de vivir para ti, sino para Él.

Después de ver el daño que una serie de frases hicieron en mi corazón, me cuestioné un día por fin, ¿cómo ve Dios a la mujer? ¿Qué lugar tenemos en Su cuerpo: la iglesia? ¿Cuál es la visión de Dios respecto al papel de la mujer en la sociedad? Preguntas que después de 18 años tengo todavía mezcladas y por falta de valor y guía no había hecho antes.

La siguiente es la lista de frases que tiraron el gatillo de este valor por buscar respuestas:

  • “No podemos ser caballeros porque se ilusionan”
  • “No puedo comprometerme porque no se si es la de Dios, pero tampoco la dejo ir”
  • “las mujeres están locas”
  • “Esta vieja siempre nos quiere mandar”
  • “Estoy harto de sus (mujeres) dramas”
  • “Le pagamos más a él porque es el sustento de tu casa”
  • “Deberías de escuchar menos la opinión de tu esposa y decirle más cómo debe opinar. “
  • “En vez de seguirla a su iglesia, debió quedarse él en la suya para que ella viera quién tiene los pantalones de la casa.”
  • “Una mujer no puede dirigir”.

Estas frases vienen de mí misma, de amigos y amigas cercanas, de líderes que honré y de compañeros de ministerio. Todas dentro de la iglesia. Claramente no están apoyadas por Dios en la Biblia, las adoptamos porque vienen de gente que consideramos confiables. Pero es importante reconocer que son humanos y fallan. Algunas de estas frases me lastimaron profundamente porque se referían a mí. Otras me movieron, otras me enfurecieron y otras las adopté. Sí, soy culpable porque las creí y en su tiempo las prediqué. La ignorancia y mi falta de valor por investigar me hicieron partícipe. Pero ya no más. Eché mano de la libertad a la que nos invita Jesús y pedí perdón. Debemos ser las primeras en hacer un detox de las ideas que hemos perpetuado y referirnos a la Biblia para conocer la verdad. No importa de quién venga, debemos “examinarlo todo y retener lo bueno“. Dios también nos llama a enfrentar en amor. Callar significa aprobar. “Cada quien dará cuenta de sí“, incluyéndonos.

Museo de Tolerancia CDMX

Dios, conociendo mi necesidad de respuesta, proveyó este mensaje que les copio a continuación. Calmó mi corazón enormemente. Llegó justo a tiempo para recordarme cómo Dios ve mi vida y la de cualquier mujer. También les dejo el link para que vean el mensaje completo online de donde lo saqué. Lo escuché en vivo justo en el memento perfecto.

https://www.youtube.com/watch?v=Z4d5TY183VQ&list=PLVFVyMsemO3h9zBvgnGBCz374lDvzRKqe&index=4&t=338s

Mis notas del mensaje:

  • La sociedad había dictado el trato hacia la mujer para la época en que Jesús estuvo en la tierra.
  • A Jesús no le importó lo que la sociedad dictaba. La verdad nunca esta por encima de la verdad y la justicia.
  • A pesar de estar prohibido, Jesús habló con la mujer samaritana y con esto esto rompió muchas reglas sociales de la época:
    1. siendo hombre, habló con una mujer en publicó.
    2. Habló con una “raza inferior”
    3. Siendo considerada de menor valor a los puercos, a pesar de ser llamado “rabí” por los demás, le enseñó doctrina.
  • A pesar de las barreras, para Jesús está mujer tuvo valor por el simple hecho de ser humana y la hizo coheredera junto con Él del REINO!

Lee tu Biblia y ve los ejemplos de mujeres en el Nuevo Testamento que siguieron a Jesús en Su ministerio, las que establecieron iglesias, las que servían, las que profetizaron, las que criaron a misioneros. Somos fruto del trabajo de muchas de ellas. Dios las usó y las amó! Cuando algo no te haga sentido, examina las circunstancias de ese capítulo, estudia la época, la cultura de esa parte de la Escritura y recuerda que lo que la Biblia dicta para alguna situación particular, no aplica para lo global; y que el hecho de que el hombre tenga un papel, no significa que el de la mujer sea menos importante. Son diferentes, pero no difieren en importancia. Cuando te enfocas en entender tu papel y vivirlo, estás satisfecha.

Busca aliento en otros libros. Aprende de las experiencias personales de otras mujeres en esta época.

¿Qué preguntas tienes respecto al papel de la mujer en la Biblia? ¡Escribe la que tengas en los comentarios! No olvides escuchar el mensaje del link!

Prayer is my Superpower